miércoles, 13 de julio de 2016

Problemas de abastecimiento de agua en una isla!

En el verano educativo (como aquí llaman al campamento urbano) desde las 8:30 de la mañana y hasta las 12:00 del mediodía con más de 250 niños/as acompañados de más de una treintena de jóvenes monitores y animadores de entre 14 y 20 años, todos los días se reparte un almuerzo a los niños/as a media mañana que consiste en un trocito de rollito de merengue y un vasito caliente de caldosa. Hoy hemos salido como todos los días a la tienda de costumbre a buscar los rollitos, pero oh, sorpresa: hoy no han hecho pastelillos porque no tienen agua.

En efecto, los santiagueños como la mayor parte de los cubanos sufren continuamente restricciones de agua corriente y no es solo porque estamos en un año especialmente seco, sino porque así viene establecido por las ordenanzas: Cada santiagueño solo tiene agua corriente en su casa durante 36 horas seguidas y tras ello, vienen 10 a 15 días en las que el agua no es la de la traída, sino la almacenada en los depósitos privados de cada casa.

El pasado domingo a media tarde me doy cuenta que no sale agua en “la pluma” (como llaman aquí al grifo) de mi lavabo. Tras avisar al P. Director, todo se pone en movimiento, pues nos damos cuenta de que los depósitos de la casa están vacíos y aún quedan varias jornadas para que llegue el agua a nuestro reparto. Afortunadamente, poco después nos apercibimos que uno de los depósitos bajos de la casa sí está a media capacidad y desde él se puede hacer un trasvase por medio de una bomba para los depósitos superiores y para reponer el suministro. Con todo y con eso, es bueno saber que hablamos de agua para el aseo y no apta para consumir, salvo que esté hervida o tratada o sea de la que se trae de un manantial abierto y accesible que hay en la parte alta de la ciudad.

Este es otro aspecto más que obliga a todos los cubanos a multiplicar casi de manera milagrosa los ricos recursos naturales que tiene la isla, pero que la población muchas veces no puede disfrutar, casi siempre por la negligencia de algunos… Una isla, rodeada de agua; una ciudad con una enorme bahía y… ¡con problemas de abastecimiento de agua! (sic).

Ah. Una de las muchas cosas positivas para no cerrar la entrada en negativo: hoy Angélica (animadora del verano educativo) que ha cumplido 16 años me ha invitado a un poquito de tarta de merengue y coca- cola cubana. Aquí es costumbre “embarrarse” de merengue la cara para congratularse con la homenajeada. Felicidades, Angélica: ¡Mucha vida para regalarse a los demás!

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