miércoles, 27 de julio de 2016

Cuba: el trasporte urbano y la movilidad interior.

Cuando llegas a Cuba, lo primero que me llama la atención es que yo diría más del 80% del trasporte viario de personas que ves por las calles de las ciudades es público o estatal o también de propiedad privada, pero puesto a disposición del público en general. Dicho de otra manera, de todos los vehículos que circulas por las calles, la mayoría son para uso público de la mayoría de la población que tiene que desplazarse para ir de compras, para ir al trabajo, para otras cosas… y no dispone de un vehículo propio.
Aquí te puedes encontrar todo tipo de vehículos. Las que llaman más la atención son las bici-taxis (para 2 personas) o los coches de caballo que pueden llevar una docena de personas. Las que más se mueven, al menos por Santiago desde donde escribo, son las moto- taxis, muy usadas por los santiagueros para hacer recados y moverse por una ciudad que como ya dije en algún tweet es como Vigo, una ciudad con continuas lomas y calles en pendiente. Por supuesto que también se ven los autobuses urbanos e interurbanos, pero yo no he cogido en estos días ninguno, quizá porque son escasos y tardan mucho en pasar y porque ya van llenos siempre a todos los
lados. También se ven muchos “carros” como les llaman aquí (viejos coches destartalados, “almedrones” o “fotingos” que usan para trasporte colectivo, pues están adaptados y pueden llevar una docena de pasajeros. Se usan mucho para trasporte interior e interurbano los camiones, chebrolet por ejemplo, con la caja adaptada para llevar a 30 o 40 pasajeros. Nosotros los hemos usado repetidas veces para ir a la playa con los jóvenes: es el trasporte en alquiler de autobús típico de aquí.

Una de mis mayores aventuras hasta el momento en la isla, fue mi viaje desde Camagüey a Santiago de Cuba el pasado 21 de julio. Tras comprobar en la terminal de Autobuses de Via-Azul (que trasporta a los turistas y extranjeros por la isla) que no hay pasaje para todo el día, unas chicas inglesas que están en la misma situación me ofrecen viajar con ellas en taxi colectivo. Accedo, pues el coste casi es parecido y se tarda menos (en lugar de 8 horas, solo unas 5). Ahí es donde compruebo como en las carreteras cubanas puedes encontrarte con todo tipo de vehículo de tracción humana, animal o de motor: bici-taxis, moto-taxis, camiones de mercancías, camiones de pasajeros, autobuses, coches actuales y otros totalmente descatalogados, pero que todavía circulan por la pericia de sus propietarios… Como por ejemplo, el taxi que me llevó, un viejo Lada, una marca de Europa del Este de los años 80. Resolver, esa es la cuestión!!

lunes, 25 de julio de 2016

Convivencia Adolescentes en Santiago de Cuba: Chicos/as de 12- 16 años.

Una de las actividades más esperadas, sobre todo como es lógico, por sus participantes, es la llamada Convivencia de Adolescentes, que se realiza una vez terminado el Verano Educativo en el que muchos de ellos colaboran como pre-animadores. Se hacen 2 encuentros simultáneos, en Santiago de Cuba (para las presencias del Oriente cubano: Camagüey, Manzanillo y el propio Santiago) y otra en la Habana para las presencias salesianas del Occidente: las dos de la capital y la de Santa Clara.
La Convivencia en Santiago, en la que he participado, ha comenzado el jueves, 21 julio por la tarde, cuando ya habían podido llegar todos los participantes. Es interesante observar que algunos chicos ya llevaban en el lugar 2 jornadas cuando ha comenzado la convivencia, pues no había pasaje en autobús para todos el mismo día. Pero este asunto lo dejaré para desarrollarlo en una nueva entrada monográfica sobre la movilidad interior. Comenzaba pues, la convivencia en torno a las 19 h. con la comida (según llaman aquí a nuestra cena). Después de ella, todo se pone en movimiento para hacer la primera Velada o Gala de bienvenida a todos los participantes.
Al día siguiente se explica el planteamiento de la Convivencia. Como ya hemos reflejado en redes sociales, la Convivencia está centrada en hacer un homenaje a la Historia de la Presencia Salesiana en Cuba que está a punto de cumplir un siglo de existencia (1917- 2017). De este modo, los equipos en los que se reparten los casi 90 participantes están patrocinados por un salesiano señero de esta historia: P. Ricardo Padrón, P. Ramón García (soriano), P. Héctor Rodríguez, P. Alberto Isac Mons y P. Rafael Giordano. Durante esa mañana los chicos van consiguiendo puntos en un gran juego de preguntas sobre la historia de los salesianos en Cuba. Por la tarde tiene lugar la eucaristía, presidida por el P. Daniel, encargado de la pastoral en Camagüey que
celebra hoy un par de lustros de sacerdote. Y por la noche tiene lugar la celebración penitencial con mucha y adecuada simbología y catequesis. Algunos adolescentes no han completado los sacramentos de iniciación (primera comunión) por lo que participan parcialmente en el rito, pero viviendo igualmente el sentido del perdón misericordioso de Dios. Esta celebración termina en una explosiva y alegre fiesta de convivencia con una Ginkana deportiva con diferentes pruebas en las que participan por equipos acrecentando sus marcadores.

La tercera jornada del sábado se pasa la mayor parte en la playa de Arenas Blancas, a una hora de camino desde Santiago. A la vuelta, los chicos preparan por grupos su participación en la Gran Gala (velada) final del encuentro, que tiene lugar después de la comida, alrededor de las 21 h. y se prolonga hasta más de la 1 de la madrugada. En la Gala se hacen entrega de los premios individuales en distintas modalidades: al más comilón, al más servicial, al más popular, al más carismático y al que más ha destacado en Espiritualidad Salesiana. Tras un pequeño Karaoke en el que participo con la canción de Nino Bravo “América” se hace entrega de los premios al equipo ganador de la Convivencia y nos vamos a descansar. Al día siguiente, los grupos comienzan a salir hacia sus lugares de origen. (Algunos chicos de Camagüey y Manzanillo tienen que quedarse un día más en Santiago por falta de pasaje). Así son las cosas en Cuba, pero todo tiene solución.

miércoles, 20 de julio de 2016

Camagüey, la cuna de los salesianos en la Antillas

Es la tierra donde llegaron los primeros hijos de Don Bosco a Cuba allá por el 1916, hace ahora un siglo. La capital de la provincia es la tercera ciudad de la isla en población de habitantes. Está situada geográficamente casi en el centro de la isla, en el interior, presidiendo la cuba rural y profunda, con grandes extensiones de campo y muy deshabitada. Algo parecido a Castilla y León en nuestra España actual. También hemos podido ver en un viaje que hicimos a la playa, cómo el campo en cuba está semi- abandonado y la planta más habitual es el marabú (especie de arbusto silvestre) que va invadiendo los campos descuidados y desaprovechados. A pesar de que estudios afirman que la tierra en cuba es muy fértil y rica, apropiada para la agricultura.

En el Camagüey anterior a la revolución, los salesianos (como otros muchos religiosos y religiosas) atendían una escuela de “Artes y Oficios” que actualmente es un instituto politécnico del Estado. En nuestros días los salesianos atienden la parroquia más extensa en territorio de toda la diócesis, articulada en torno al Santuario Diocesano de Ntra. Señora de la Caridad del Cobre (patrona de Cuba) y formada por cuatro capillas (como llaman aquí a las iglesias): Ntra. Señora de Fátima, Don Bosco, Monserrat (recientemente atendida por un cura diocesano) y San Vicente de Paúl. Anexo a ésta última capilla, los salesianos han adquirido un campito habilitado para el juego y esparcimiento de adolescentes y jóvenes que forman el Oratorio Don Bosco. La parroquia también atiende más de una veintena de casas- capilla en el inmenso campo de los alrededores de la ciudad. Cuatro salesianos forman esta comunidad, si bien, uno de ellos, cubano, P. Sejas, es mayor y ya no puede salir de la casita en donde viven a las afueras de la ciudad, a medio camino entre el santuario y el Oratorio Don Bosco. Los otros 3 salesianos se reparten la gran tarea parroquial: el director, P. Miguel Ángel, español, atiende la pastoral familiar, la familia salesiana, el santuario y otras capillas; el administrador, dominicano, P. Daniel que se encarga del Oratorio y la Capilla de S. Vicente; y el P. Peter, esloveno, que atiende las comunidades rurales y los campos: “la mies es abundante y los operarios escasos…”.

Existe un dicho por estas tierras que afirma que quien bebe del Tinajón (gran recipiente de barro, para almacenar agua o aceite…) ya no se va nunca de Camagüey o si se va, vuelve. Es un dicho que se cumple en alguno de los salesianos que forman la comunidad, por ejemplo Miguel Angel, español y oriundo de La Rioja, que aunque estuvo destinado en otras presencias cubanas, finalmente ha vuelto a esta ciudad. Se trata de un dicho que se confirma en la gente de Camagüey que es muy sencilla y acogedora, afable y amigable, cariñosa y atenta con las visitas, como he podido comprobar en esta escasa semana que he pasado por aquí.

miércoles, 13 de julio de 2016

Problemas de abastecimiento de agua en una isla!

En el verano educativo (como aquí llaman al campamento urbano) desde las 8:30 de la mañana y hasta las 12:00 del mediodía con más de 250 niños/as acompañados de más de una treintena de jóvenes monitores y animadores de entre 14 y 20 años, todos los días se reparte un almuerzo a los niños/as a media mañana que consiste en un trocito de rollito de merengue y un vasito caliente de caldosa. Hoy hemos salido como todos los días a la tienda de costumbre a buscar los rollitos, pero oh, sorpresa: hoy no han hecho pastelillos porque no tienen agua.

En efecto, los santiagueños como la mayor parte de los cubanos sufren continuamente restricciones de agua corriente y no es solo porque estamos en un año especialmente seco, sino porque así viene establecido por las ordenanzas: Cada santiagueño solo tiene agua corriente en su casa durante 36 horas seguidas y tras ello, vienen 10 a 15 días en las que el agua no es la de la traída, sino la almacenada en los depósitos privados de cada casa.

El pasado domingo a media tarde me doy cuenta que no sale agua en “la pluma” (como llaman aquí al grifo) de mi lavabo. Tras avisar al P. Director, todo se pone en movimiento, pues nos damos cuenta de que los depósitos de la casa están vacíos y aún quedan varias jornadas para que llegue el agua a nuestro reparto. Afortunadamente, poco después nos apercibimos que uno de los depósitos bajos de la casa sí está a media capacidad y desde él se puede hacer un trasvase por medio de una bomba para los depósitos superiores y para reponer el suministro. Con todo y con eso, es bueno saber que hablamos de agua para el aseo y no apta para consumir, salvo que esté hervida o tratada o sea de la que se trae de un manantial abierto y accesible que hay en la parte alta de la ciudad.

Este es otro aspecto más que obliga a todos los cubanos a multiplicar casi de manera milagrosa los ricos recursos naturales que tiene la isla, pero que la población muchas veces no puede disfrutar, casi siempre por la negligencia de algunos… Una isla, rodeada de agua; una ciudad con una enorme bahía y… ¡con problemas de abastecimiento de agua! (sic).

Ah. Una de las muchas cosas positivas para no cerrar la entrada en negativo: hoy Angélica (animadora del verano educativo) que ha cumplido 16 años me ha invitado a un poquito de tarta de merengue y coca- cola cubana. Aquí es costumbre “embarrarse” de merengue la cara para congratularse con la homenajeada. Felicidades, Angélica: ¡Mucha vida para regalarse a los demás!

sábado, 9 de julio de 2016

Mi primera parada: Santiago de Cuba.

Ya estoy terminando mi segunda jornada en Santiago de Cuba, capital colonial de la isla y segunda ciudad en número de habitantes (cerca de 1 millón). Santiago es una ciudad como Vigo, donde no hay ninguna calle prácticamente en horizontal, todas son subidas y bajadas a pequeños cerros y lomas que rodean la gran bahía por la que se dice “entró la civilización cristiana y europea en estas tierras americanas”.

En Santiago los salesianos tenían una gran escuela, como en el resto de las ciudades donde estaban antes de que llegara la revolución. Actualmente dirigen la parroquia y el centro social Don Bosco en la mitad más o menos de la instalación primigenia. El motivo de que se haya conservado tanto porcentaje de la misma se debe, según cuentan, a la astucia de un sacerdote diocesano de aquella época que al ver lo que se estaba haciendo con todos los colegios y centros educativos regentados por religiosos y la iglesia, comenzó a levantar paredes y a justificar que diferentes espacios estaban vinculados no a la escuela, sino al Templo que con la llegada de la Revolución pasó a la Diócesis de Santiago: - ¿Y este salón, Padre? – Es la Biblioteca de la Iglesia, etc.

En este momento, en esta casa se están realizando fundamentalmente dos actividades pastorales: el verano educativo, de lunes a viernes, para niños/as y adolescentes (de 6 a 16 años más o menos) y la convivencia vocacional, un proceso de pre-postulantado o seminario en el que 4 jóvenes están aprendiendo a coger su vida y su historia en sus manos y tratando de discernir si Dios les llama a vivir el carisma salesiano como consagrados.

Lo que primero me ha llamado la atención de esta presencia salesiana es que la comunidad, formada en este momento por 2 salesianos dominicanos (P. Navel y P. Cristian) hace que la casa esté abierta a toda la familia salesiana y amigas y amigos de Don Bosco, desde las 8:00 de la mañana hasta bien entrada la noche (22 h.). Los jóvenes vocacionales conviven todo el tiempo con la comunidad, comen con nosotros, están volcados en las tareas materiales de la casa y en las labores educativo- pastorales con niñas/os y jóvenes. Toda una lección para mí, como salesiano español.

De momento, hasta aquí llego. Otro día más.

miércoles, 6 de julio de 2016

Día 0: En León, escuchando sones cubanos.

Al ritmo de música cubana en mi spotyfi, abro este blog con la intención de reflejar aquí parte de los sentimientos, las experiencias, los pensamientos... en suma, la vida de estas 5 semanas que pasaré en la isla caribeña. Esa es mi intención, que espero que pueda cumplir, y así compartir desde aquí todo lo que vaya viviendo. Dicen que en la isla hay que retrotraerse a nuestra infancia en los años 70 del siglo XX, por ejemplo, que la conexión a internet no siempre va y que hay continuamente cortes de luz. Veremos lo que puedo hacer!
Lo principal no es escribir, sino compartir vida y acción pastoral con mis hermanos salesianos de la isla, para darles un poco de respiro en estos días estivales. Espero que sepa hacerlo de modo que mi presencia sea de ayuda y no de problemática añadida a la que ya tiene la realidad diaria. Voy también a aprender mucho, a dejarme empapar del aire, del espíritu de la isla, puerta de entrada en la patria grande latinoamericana que tanto puede aportarnos a los cristianos europeos egocéntricos y autosuficientes.
Pero todavía estoy en León (España) de donde saldré mañana a primera hora y estaré todo el día de viaje hasta llegar al aeropuerto internacional José Martí de la Habana. Allí me esperan!! 
En este momento los sentimientos son muy contradictorios: tranquilidad nerviosa, calma tensa, sentirme capaz y pobre e inseguro, etc. 
Bueno, dejemos pasar las horas... Todo pasa y todo llega. Y esto llegará y se terminará más pronto que tarde (o así, lo sentiremos). Ya os iré contando.