Una de las actividades más esperadas, sobre todo como es
lógico, por sus participantes, es la llamada Convivencia de Adolescentes, que
se realiza una vez terminado el Verano Educativo en el que muchos de ellos
colaboran como pre-animadores. Se hacen 2 encuentros simultáneos, en Santiago
de Cuba (para las presencias del Oriente cubano: Camagüey, Manzanillo y el
propio Santiago) y otra en la Habana para las presencias salesianas del
Occidente: las dos de la capital y la de Santa Clara.
La Convivencia en Santiago, en la que he participado, ha
comenzado el jueves, 21 julio por la tarde, cuando ya habían podido llegar
todos los participantes. Es interesante observar que algunos chicos ya llevaban
en el lugar 2 jornadas cuando ha comenzado la convivencia, pues no había pasaje
en autobús para todos el mismo día. Pero este asunto lo dejaré para desarrollarlo
en una nueva entrada monográfica sobre la movilidad interior. Comenzaba pues,
la convivencia en torno a las 19 h. con la comida (según llaman aquí a nuestra
cena). Después de ella, todo se pone en movimiento para hacer la primera Velada
o Gala de bienvenida a todos los participantes.
Al día siguiente se explica el planteamiento de la
Convivencia. Como ya hemos reflejado en redes sociales, la Convivencia está
centrada en hacer un homenaje a la Historia de la Presencia Salesiana en Cuba
que está a punto de cumplir un siglo de existencia (1917- 2017). De este modo,
los equipos en los que se reparten los casi 90 participantes están patrocinados
por un salesiano señero de esta historia: P. Ricardo Padrón, P. Ramón García
(soriano), P. Héctor Rodríguez, P. Alberto Isac Mons y P. Rafael Giordano. Durante
esa mañana los chicos van consiguiendo puntos en un gran juego de preguntas
sobre la historia de los salesianos en Cuba. Por la tarde tiene lugar la
eucaristía, presidida por el P. Daniel, encargado de la pastoral en Camagüey
que
celebra hoy un par de lustros de sacerdote. Y por la noche tiene lugar la
celebración penitencial con mucha y adecuada simbología y catequesis. Algunos
adolescentes no han completado los sacramentos de iniciación (primera comunión)
por lo que participan parcialmente en el rito, pero viviendo igualmente el
sentido del perdón misericordioso de Dios. Esta celebración termina en una explosiva
y alegre fiesta de convivencia con una Ginkana deportiva con diferentes pruebas
en las que participan por equipos acrecentando sus marcadores.
La tercera jornada del sábado se pasa la mayor parte en la playa
de Arenas Blancas, a una hora de camino desde Santiago. A la vuelta, los chicos
preparan por grupos su participación en la Gran Gala (velada) final del
encuentro, que tiene lugar después de la comida, alrededor de las 21 h. y se
prolonga hasta más de la 1 de la madrugada. En la Gala se hacen entrega de los
premios individuales en distintas modalidades: al más comilón, al más
servicial, al más popular, al más carismático y al que más ha destacado en
Espiritualidad Salesiana. Tras un pequeño Karaoke en el que participo con la
canción de Nino Bravo “América” se hace entrega de los premios al equipo
ganador de la Convivencia y nos vamos a descansar. Al día siguiente, los grupos
comienzan a salir hacia sus lugares de origen. (Algunos chicos de Camagüey y
Manzanillo tienen que quedarse un día más en Santiago por falta de pasaje). Así
son las cosas en Cuba, pero todo tiene solución.




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