lunes, 25 de julio de 2016

Convivencia Adolescentes en Santiago de Cuba: Chicos/as de 12- 16 años.

Una de las actividades más esperadas, sobre todo como es lógico, por sus participantes, es la llamada Convivencia de Adolescentes, que se realiza una vez terminado el Verano Educativo en el que muchos de ellos colaboran como pre-animadores. Se hacen 2 encuentros simultáneos, en Santiago de Cuba (para las presencias del Oriente cubano: Camagüey, Manzanillo y el propio Santiago) y otra en la Habana para las presencias salesianas del Occidente: las dos de la capital y la de Santa Clara.
La Convivencia en Santiago, en la que he participado, ha comenzado el jueves, 21 julio por la tarde, cuando ya habían podido llegar todos los participantes. Es interesante observar que algunos chicos ya llevaban en el lugar 2 jornadas cuando ha comenzado la convivencia, pues no había pasaje en autobús para todos el mismo día. Pero este asunto lo dejaré para desarrollarlo en una nueva entrada monográfica sobre la movilidad interior. Comenzaba pues, la convivencia en torno a las 19 h. con la comida (según llaman aquí a nuestra cena). Después de ella, todo se pone en movimiento para hacer la primera Velada o Gala de bienvenida a todos los participantes.
Al día siguiente se explica el planteamiento de la Convivencia. Como ya hemos reflejado en redes sociales, la Convivencia está centrada en hacer un homenaje a la Historia de la Presencia Salesiana en Cuba que está a punto de cumplir un siglo de existencia (1917- 2017). De este modo, los equipos en los que se reparten los casi 90 participantes están patrocinados por un salesiano señero de esta historia: P. Ricardo Padrón, P. Ramón García (soriano), P. Héctor Rodríguez, P. Alberto Isac Mons y P. Rafael Giordano. Durante esa mañana los chicos van consiguiendo puntos en un gran juego de preguntas sobre la historia de los salesianos en Cuba. Por la tarde tiene lugar la eucaristía, presidida por el P. Daniel, encargado de la pastoral en Camagüey que
celebra hoy un par de lustros de sacerdote. Y por la noche tiene lugar la celebración penitencial con mucha y adecuada simbología y catequesis. Algunos adolescentes no han completado los sacramentos de iniciación (primera comunión) por lo que participan parcialmente en el rito, pero viviendo igualmente el sentido del perdón misericordioso de Dios. Esta celebración termina en una explosiva y alegre fiesta de convivencia con una Ginkana deportiva con diferentes pruebas en las que participan por equipos acrecentando sus marcadores.

La tercera jornada del sábado se pasa la mayor parte en la playa de Arenas Blancas, a una hora de camino desde Santiago. A la vuelta, los chicos preparan por grupos su participación en la Gran Gala (velada) final del encuentro, que tiene lugar después de la comida, alrededor de las 21 h. y se prolonga hasta más de la 1 de la madrugada. En la Gala se hacen entrega de los premios individuales en distintas modalidades: al más comilón, al más servicial, al más popular, al más carismático y al que más ha destacado en Espiritualidad Salesiana. Tras un pequeño Karaoke en el que participo con la canción de Nino Bravo “América” se hace entrega de los premios al equipo ganador de la Convivencia y nos vamos a descansar. Al día siguiente, los grupos comienzan a salir hacia sus lugares de origen. (Algunos chicos de Camagüey y Manzanillo tienen que quedarse un día más en Santiago por falta de pasaje). Así son las cosas en Cuba, pero todo tiene solución.

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